Nuevo Portal www.murciarock.com
Nuevo Portal www.murciarock.com

   

.

c

o

n

c

i

e

r

t

o

s
STEVE VAI  

06/07/07

 
Steve Vai (foto: Larry DiMarzio)

UN GUITARRISTA DE PELÍCULA
[Texto: Rafa Llorente]

Tengo un amigo que dice que vio al gran Frank Zappa en Madrid, en 1979. Cuenta que el genio norteamericano se presentó flanqueado, entre otros, por dos individuos. Uno era un corpulento hombre de raza negra que cantaba igual que el propio Zappa. El otro, un imberbe de diecinueve años, protegido detrás de su guitarra y que no tocaba igual que Zappa, sino incluso mejor.

Cuentan las leyendas creíbles que el maestro Zappa, cuando terminaba de escribir las partituras para cada uno de sus músicos, reservaba unos cuantos pentagramas caóticos para el impúber guitarrista. En el encabezado de aquellas hojas rayadas se leía la sentencia 'impossible'.

Aquel chaval se llamaba Steve, Steve Vai. Ya por entonces un adolescente preparado para convertir en realidad los sueños más retorcidos de Frank Zappa. Sólo el joven Steve era capaz de ejecutar las improbables notas provenientes de una de las mentes más esquizofrénicas y geniales de la historia del rock.

Todavía al abrigo de su mentor, "Flexable" (1984) veía la luz como primer vuelo en solitario del de Long Island. En él se hallaba toda la influencia histriónica de su venerado Zappa, pero adaptada a su encuadre como guitarrista en solitario. Sin ataduras disciplinarias, Steve se mostraba exagerado, efervescente, multicolor y sobre todo brillante. De eso hace ya mucho tiempo. Luego vendría su inclinación por el hard rock, y con ello la participación en grupos como Alcatrazz y el tremendo álbum "Disturbing the peace", todo vanguardia en 1985.

Su posterior aparición en la película "Crossroads" (Cruce de Caminos), en la que hacía las veces de un majestuoso guitarrista diabólico, hizo que cierto sector del público volviese la vista hacia él. Aunque lo que le dio el espaldarazo definitivo en cuanto a popularidad fue su incorporación, un año más tarde, a las filas del nuevo grupo que el por entonces recién ex-cantante de Van Halen, David Lee Roth, formaría a base de luminarias fosforescentes de la escena norteamericana.

"Eat’ em and smile" era el título del primer disco del estrenado proyecto, que a la sombra de una rock-star empedernida como Lee Roth no hacía otra cosa que vender discos y levantar pasiones con los videoclips que rotaban sin cesar en la boyante MTV.

La prensa musical comenzó a escribir sobre Steve Vai. Decían que era el nuevo Eddie Van Halen y él, mientras tanto, a la chita callando, se buscaba su propio hueco dentro del star-system norteamericano. Pocos años después era reclutado por David Coverdale para poner el virtuosismo y la estética de poses guitarreras a unos multiplatino Whitesnake, que se paseaban por los estadios de medio mundo colgando en las taquillas el cartel de 'no hay entradas'.

TEORÍAS DEL SONIDO
Después de aquello, nada sería igual. Vai era ya un nombre en sí mismo, además del músico que nunca había dejado de ser. El niño prodigio se había hecho mayor, había aprendido a volar y se atrevía con su segundo esfuerzo en solitario: "Passion and warfare" (1990) marcaría la línea que separaba al Vai supeditado a la industria musical del Vai despreocupado por los rigores mercantiles, ya sólo interesado en aspectos puramente artísticos y confiado ciegamente en la validez de sus ideas.

Probablemente es su trabajo definitivo. La obra con la cual se establece para siempre el genio y la figura; la impronta excesiva, la pirotecnia colosal y las composiciones compulsivas de un guitarrista que es ya por derecho propio toda una referencia en la historia del rock contemporáneo. Con este álbum debajo del brazo nos deleitaría una noche sevillana prolegómeno de la Expo 92, bautizada con el nombre de 'Leyendas de la guitarra'.

A partir de ahí la historia de Steve Vai ha sido la de un músico que ha medido su legado discográfico proporcionalmente a su inspiración e interés. Vai ha editado sólo cuando lo ha creído conveniente. Ha girado sólo cuando lo ha estimado oportuno y eso se ha traducido en imagen incorrupta de guitarrista activo y nunca quemado por su propia ansia de omnipresencia.

Apariciones como miembro del ilustre cuerpo de guitarristas -junto nombres como Joe Satriani, Eric Johnson, Robert Fripp…- bajo el nombre de G3 y diversos trabajos esparcidos, como el notable "Fire garden" (1996) o el contradictorio pero genial "Real illusions: reflections" (2005), nos han traído hasta “Sound theories”, editado apenas hace una semana y en el que Steve Vai se hace acompañar de la Netherlands Metropole Orchestra para repasar algunas de sus canciones más ilustres y presentarnos otras nuevas.

Al contrario de lo que ocurre en la mayoría de las ocasiones en las que se fuerza el binomio entre la música rock y las orquestas clásicas, esta vez podemos escuchar como algunas canciones favoritas y otras nuevas quedan perfectamente adaptadas para su trato sinfónico, y además, en la segunda parte del álbum, es la orquesta sinfónica por sí sola la que interpreta algunos temas del astro norteamericano, en lo que el propio Vai ha calificado como una de la experiencias más gratificantes que jamás haya experimentado como músico.

Tengo un amigo que dice que le vio hace casi treinta años y que ya entonces le pareció espectacular. ¿Y saben qué?, que mi amigo nunca miente cuando habla de cosas serias. Y Steve Vai lo es.

-------------------------------------------------------------------------------

- Steve Vai actúa en la Fortaleza del Sol, en Lorca, el sábado 7 de julio de 2007, dentro de la programación de Espirelia. A las 23 horas. Precio: 35 euros.

--------------------------------------------------------------------------------------------