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ALASKA  

17/01/03

Olvido Gara -Alaska- en un fotograma del video de "Hombres" (Fangoria)

ELLA ES DEMOLEDORA

Alaska es la musa de la modernidad y Fangoria su vehículo expresivo. Como antes lo fueran Kaka de Luxe, Alaska y Los Pegamoides o Dinarama, tres de los grupos más deslumbrantes de toda la historia de la música española. Siempre acompañada de Nacho Canut y siempre esgrimiendo una personalidad que va mucho más allá de la lentejuela: el glamour como actitud.

Las últimas noticias en torno a la Diva del Pop nos hablan de la buena respuesta obtenida con su último álbum, Naturaleza muerta (¿quién no ha bailado con su hit No sé qué me das?); de sus conciertos en México -su país natal, aunque toda su carrera la haya desarrollado en España y a donde regresa justo después de su paso por Murcia-; de aquel horroroso veto de censura al que fue sometida por sus opiniones en torno a la denominada piratería, así como de la edición de Hombres, su nuevo maxi que entró directamente al nº 4 de las listas de ventas. De todo esto charlamos con Olvido Alaska. Tres palabras: Ella es demoledora.

He leído en algún sitio una frase tuya que rezaba: "ser moderno es una manera de vivir". Hablas de una actitud, supongo.
- Pues sí es una actitud, pero no es lo que a veces la gente interpreta. Siempre ponemos el mismo ejemplo, colocas a Oscar Wilde o a Rimbaud en nuestro tiempo y son absolutamente modernos. Es más una cuestión de pensar, de actuar, de ser consecuente con lo que haces. No tiene tanto que ver con cómo te vistes, qué música escuchas o qué revista de moda te compras. Eso son las tendencias, esa cosa que gusta tanto en Barcelona...

Recuerdo una conversación que mantuvimos hace cuatro o cinco años -cuando Fangoria era un proyecto más orientado al techno- en la que me decías que os apetecía volver al formato canción. ¿Podría haber un próximo nuevo cambio en este sentido?
- Lo recuerdo. Teníamos ganas de hacer lo que es un elepé, estamos hablando del 98 o 99. ¿Posible cambio radical en Fangoria? No, no... Nacho y yo somos muy dados a las trilogías, a cerrar las cosas, así que al menos el próximo será también un disco así, de canciones.

Con la publicación de Hombres y a raíz de unas declaraciones tuyas en torno a la denominada piratería musical, llego aquél espeluznante veto de ANEDI [retiraron todos sus discos por no opinar 'correctamente', en un auténtico atentado contra la libertad de expresión]. ¿Cómo lo viviste?
- Pues como una pesadez. Fueron 48 horas totalmente dedicada a eso, invirtiendo mi tiempo en una cosa que me parecía horrorosa. ¿Qué saco de positivo? Bueno, pues que aquello duró muy poco, que no tuve que retractarme de mis palabras, como me pedían en el comunicado, sino que más bien ellos hicieron ver que había sido un malentendido por su parte. Yo creo que no, que más bien no se imaginaban la que se iba a montar.

El apoyo fue inmediato y masivo, tanto por parte de la prensa como de los fans.
- Ese es el lado bueno, el apoyo recibido y que no se continuara, porque en aquel momento se dijo que aquella era la primera acción, que detrás venían muchas otras para cualquiera que no opinase como ellos en este asunto. Y no se han atrevido a seguir porque se dieron cuenta de que, diciéndolo en un término político, la medida era tan impopular que les perjudicaba. Si a servido para eso, pues fenomenal.

La SGAE no se mojó. Podía haber emitido un comunicado en tu apoyo.
- Ni me apoyó ni dejó de hacerlo. Además, considero que no tenía por qué mojarse. El comunicado de ANEDI insinuaba que los grandes perjudicados no eran los autores, sino ellos, así que hubiese sido echar más leña al fuego. Por otra parte, tampoco me ha llamado nunca la atención ni me ha sancionado por haberme mostrado crítica con ciertas campañas suyas. No quiero el apoyo de un organismo. Igual que cuando me llamaron del PSOE para ir al Congreso, se portaron muy bien, la verdad, pero no quiero ser adalid de nada, sólo poder expresar mis opiniones.

Bueno, todo el mundo se está poniendo muy nervioso con esto de la piratería. Teo Cardalda llegó a compararlos con los traficantes de armas y con los que venden niños, uh...
- Lo que me parece muy vergonzoso es recitar de memoria unas consignas dadas. Sea en la dirección que sea. Acaba volviéndose en contra de quien lo hace, además.

Intuyo que en vuestro caso todo esto os afecta menos, al tratarse de un grupo que esgrime una actitud, una estética, que gusta de cuidar a sus fans... Por cierto, ¿sueles utilizar programas de intercambio de archivos de sonido (soulseek, kazaa...)?
- No, no, nada. Soy muy militante en esas cosas. Vienen los Pet Shop Boys a tocar y yo voy a comprarme la entrada y la guardo luego y eso, aunque conozca a los que lo organizan. Saca un disco Víctor Coyote y voy a comprarme el disco... me gusta así. A los 12 años grabas los discos y te haces tus portaditas con cariño, porque no tienes dinero.

Olvido, permíteme una curiosidad. ¿Es cierto que Nacho [Canut] está suscrito a una lista de noticias y es el primero en enterarse cuando Britney se hace una carrera en la media?
- Sí, sí, además creo que se renueva varias veces al día, porque estamos trabajando y de pronto: 'ay, que han detenido otra vez a Gary Glitter por pornografía infantil'... Echamos de menos una nacional, pero supongo que sería muy poco interesante.

En noviembre estuvisteis actuando en México y justo después de Murcia volvéis para tocar en Monterrey. ¿Cómo te reciben allí?
- Muy bien. Con Dinarama fuimos incluso más conocidos allí que aquí, pero nuestro público es jovencísimo, nada nostálgico, gente de 20 años que se compra los discos de Fangoria de importación y que están todo el día en la página web enterándose de qué pasa. Son conciertos muy divertidos y gratificantes. En general el público mexicano es muy volcado.

Para finalizar, el momento triste. ¿qué supuso para vosotros la muerte de Carlos Berlanga?
- Para todo el mundo, Carlos fue el compositor un montón de canciones, el autor de cuadros, etc... Pero para nosotros era un amigo. Te queda un agujero, pero estrictamente personal.