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SABINO MÉNDEZ  

21/09/07

Sabino Méndez (foto: J. Bernal)

<<A PESAR DE TODO FUE HERMOSO>>

Primero la noticia y luego lo demás: Sabino Méndez actúa en Murcia. Estoy hablando, lo sabes de sobra, del compositor de las mejores canciones de la época dorada de Loquillo, desde "Rock and roll star" y "Cadillac solitario" hasta "Rock suave", "El rompeolas", "En las calles de Madrid", mi favorita "María" y decenas más.

Sabino, volcado en el mundo de la literatura desde hace muchos años y con cuatro libros publicados, ha vuelto a colaborar con Loquillo tras 17 años de distanciamiento en donde han predominado los cuchillos sobre las flores, y de hecho es uno de los compositores de las canciones de su próximo álbum, aún en fase de elaboración.

Bien, Sabino Méndez, un personaje siempre interesante y con cosas que decir, está en Murcia para ofrecer un concierto inusual. Acompañado de músicos murcianos a quienes no conoce personalmente -se han ido intercambiando las canciones por Internet- y como colofón a la final del primer concurso nacional de maquetas MKT, convocado por los portales www.nuevaola80.com y www.movidavalenciana.com y cuyos finalistas son los madrileños Bahía Cochinos, los barceloneses Kemakeur y los castellonenses Almoon.

Marco el prefijo de Madrid, que es donde ahora vive el compositor barcelonés. Sabino, ¿qué diablos es el concierto raro que vas a ofrecer en Murcia? "Pues es la mejor manera de abordar la música, aparecer en el escenario contactando con las nuevas generaciones y recordar que ante todo soy un escritor de canciones, que todo comenzó así. Tengo mucha curiosidad por ver a la banda que me va a acompañar. Cambia el estilo pero no el formato: un pequeño escenario y cuatro o cinco músicos con algo que decir. Es la verdadera música popular de nuestro tiempo, el rock y el pop".

MÚSICA, LITERATURA, POLÍTICA
Esto quiere decir que escucharemos en directo relecturas de sus hits, que no son ni menores ni escasos. "Eso es. La suerte es que no tengo sólo dos hits, como les pasa a muchos autores, lo cual les obliga cíclicamente a tocar aquella canción por la que son reconocidos y luego intentar colar las nuevas, que a veces no interesan mucho. Yo tuve la suerte de haber escrito varios, que quizá son medio hits, pero que son reconocibles y que además han sido muy versionados. Hay hasta una versión tecnopop de "Rock and roll star" que vale la pena oírla".

Vaya que sí, de las murciano-madrileñas Ochiqueochenta, en concreto. Lo que no hay en activo es ningún proyecto musical a título personal. "No lo hay, más allá de mi colaboración con Loquillo. Lo que ocurre es que el mundo de la escritura es similar al de la música y, al igual que el mundo del rock, también tiene sus vicios y sus momentos asfixiantes. Mi doble vertiente me permite escapar de las sinergias de cada uno de los dos mundillos. Dentro de un tiempo volveré al mundo de la literatura con otro libro que por supuesto no tendrá nada que ver con el último, como suele ser lo habitual en todo lo que hago".

La música como marco de creación, pero también como vía de escape. Máxime después de dos libros publicados en los dos últimos años, el último de ellos ["Historia del hambre y la sed"] de corte político. Y no sé si decir también polémico. "Es otro experimento, que es lo que me sigue motivando para escribir. Probar algo nuevo cada vez que lo intento. Esta vez lo tenía a huevo".

Se refiere Sabino Méndez a Ciutadans, el partido político catalán del que es miembro fundador y que, acaso sorprendentemente, obtuvo tres escaños en las últimas elecciones. "Empezamos un poco como una pataleta, porque estábamos en desacuerdo con la presión del nacionalismo en Cataluña. Una disidencia".

Y el asunto creció de manera inesperada. "El éxito de Ciutadans da la medida de hasta qué punto la población real, no la que sale en los noticiarios, está harta en Cataluña de toda esta tontería de las banderas y de todo este folclore político-religioso que se montan, digámoslo claro, las clases sociales altas que no quieren ceder el poder. Lo que está sucediendo en Cataluña no es una cuestión política, sino social. No todos los catalanes duermen con la senyera ni se masturban viendo al Barça. Y no por ello son menos catalanes".

LOCO, LOCO
Cambio de rumbo para entrar en el turbulento Universo Loquillo. Diecisiete años diciéndose de todo menos bonitos y, zas, de pronto Sabino aparece en su último disco ("Hermanos de sangre") y ahora hasta está formando parte del equipo que elabora el siguiente. Me parece muy bien, que cada quien ha de tomar sus propias decisiones, pero, ¿cómo fue ese primer encuentro? Hola Sabino, qué tal Loco. "Ah no, eso no fue complicado. Hay que entender una cosa: en la prensa parecía que estábamos más peleados de lo que en realidad estábamos, porque sólo salíamos cuando teníamos algo que decir sobre algún tema polémico que nos diferenciaba. Pero a menudo coincidíamos en actos culturales y, aunque nos saludábamos con cierta frialdad, nunca llegamos al punto folclórico de dejar de hablarnos".

Ríe Sabino cuando acaba la frase, pero retoma la seriedad para explicar el primer contacto. "Fue cortés. Yo le expliqué que la versión cinematográfica de "Corre, rocker" -su primera novela, cuya adaptación al cine ha quedado un tanto parada de momento- iba a tener un cariz diferente, porque no es lo mismo un texto de un narrador en primera persona que ver algo en una pantalla. Y él a su vez tuvo la gentileza de invitarme a su concierto en el BEC, que formaría parte del doble "Hermanos de sangre".

Continúe, rocker. No nos deje en ascuas. "Reconozco que me pasé por el BEC, a los ensayos, con cierta aprensión. No sabía como funcionaba el entorno de Loquillo en aquel momento y pensé que si no me gustaba me largaba sin más. Pero todo fue muy bien, estaban Guille Martín [ex guitarrista que lo fuera también de Desperados o Los Rodríguez, hoy fallecido], Jaime Stinus, Igor Pascual… Tocaron "Rock suave" y aquello sonaba como yo siempre había soñado que sonara. Así que me dije: ésta no me la pierdo".

Y se quedó. Y después empezó a escribir canciones para El Loco. Y… "Y nada, ahora tenemos un equipo de trabajo, muy bien estructurado, y cada cierto tiempo nos reunimos para hacer un poco de brainstorming. Se trabaja con unas 25 canciones, mías, de Sopeña, Stinus, de Igor… Se prueban variantes y la decisión final evidentemente le corresponde a Loquillo".

Más flores para José María Sanz. "Hay quien dice que es muy peliculero, y lo es, qué duda cabe, pero si algo tiene que me gusta es que sigue concibiendo los discos como obras de arte".

LA VIEJA NUEVA OLA
Inevitable recordar la Nueva Ola estando ante uno de sus creadores más fértiles. ¿Qué opinión le merece a Méndez la reivindicación de los ochenta tan en boga desde hace casi ya una década? "La explicación de que haya ese interés por los ochenta, más allá de lo puramente memorialístico, es porque no ha surgido nada que lo supere, nada interesante en los últimos años. En cuanto surja un movimiento, que acabará saliendo, ya lo verás, por situaciones socioculturales, por movimientos demográficos, por relevo generacional… que tenga el mismo tirón, los 80 volverán a su sitio. Que va a ser ya un sitio inolvidable. Igual que la generación de los 50 para el rock’n’roll, la de los 60 para California y el hippismo, el 77 para Londres… Todo tiene mucho que ver con la coordenadas socioculturales".

¿La Nueva Ola fue una guerra perdida contra el entonces también incipiente sistema mercantilista? "Sin duda. Y yo creo que íntimamente lo sabíamos. Es algo parecido al principio de Ciutadans. Soy especialista en montar pataletas, cuando dices 'de perdidos al río'. Y luego resulta que a veces estas pataletas funcionan bien. Creo que en el fondo lo sabíamos, pero no por ello íbamos a dejar de intentarlo".

Pues para finalizar, ¿por qué sueles ser tan implacable en tus libros con una generación, de la que fuiste miembro de honor y que, como bien dices, por lo menos lo intentó? "Porque es una de las pocas maneras de conseguir cierta ecuanimidad y a la larga no hacer el ridículo por cursilería. Cuando estás implicado sentimentalmente tiendes a ser muy indulgente, a no distinguir. Y con el tiempo te puedes dar cuenta de hasta qué punto que no eras objetivo. Hay un recurso que aprendí de biógrafos muy divertidos como Jesús Pardo: 'sé implacable contigo mismo y luego aplícaselo los demás'. Sin ningún complejo, todos éramos así. Y luego el saldo final es que, a pesar de todo, fue hermoso".

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- Sabino Méndez
- Nueva Ola 80
- Movida Valenciana


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