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NIKKI VUDÚ  

24/05/01

Ex Overdrive, ex Arma Joven y ex Dementes, Nikki Vudú debuta en solitario con "Cien veces"

"SOY UN DRAG-QUEEN EMOCIONAL"

A Nikki Urquijo -compositor, guitarrista y cantante murciano- siempre le ha faltado un pellizco para hacer algo grande. Un lubricante de primera, un último repostaje favorable para cruzar la línea en posición destacada. Estoy hablando de podio, pues no en vano todos sus proyectos anteriores alcanzaron una repercusión francamente interesante, por más que apuntasen más alto en las sesiones de entrenamientos. Ahora parece tener el bólido preparado para jugársela en la recta de meta y se le aprecia sereno y confiado. Ha preparado la carrera pausada, concienzudamente y muestra esa inconfundible sonrisa del ganador. En solitario, bajo el enunciado de Nikki Vudú y con un flamante álbum de debú en solitario titulado Cien veces. La bandera de cuadros en lo alto, semáforo en verde.

"La idea de Nikki Vudú empezó a tomar forma cuando marché a Albacete a trabajar como técnico de sonido tras la ruptura de Arma Joven. Empecé a escribir cosas en una línea de rock duro, que es lo que entonces me interesaba, pero cargando más las tintas sobre las melodías. Siempre he sido muy fan de la ELO y de Queen, así que empecé a dejar que esa influencia fluyera. Estamos en 1994 y el proyecto aún se llamaba El Mono Club".
Efectivamente, pues el nombre de Nikki Vudú viene a partir de un dúo que allí tenía junto al también murciano y notable compositor Joaquín Talismán. "Así es, nos hacíamos llamar Tattoo Vudú y nos presentábamos como Joaquín Tattoo y Nikki Vudú. Me gustó el nombre y decidí adoptarlo definitivamente".

Pero antes de entrar de lleno en su proyecto actual y esa carta de presentación titulada Cien veces, procede hablar se sus tres proyectos anteriores, todos saldados con álbum propio, todos realmente prometedores, todos efímeros al fin: Overdrive, Arma Joven y Dementes en su última encarnación. Con los primeros obtuvo el primer premio del Murcia Joven 90 cuando aún eran poco más que adolescentes; con los segundos se convirtió poco menos que en la "gran esperanza blanca del rock español", según todas las publicaciones nacionales, y con los terceros registró un álbum de factura internacional, gira incluída, antes de arder en el fuego fatuo de unos presupuestos erróneos. ¿Qué recuerdos guarda Nikki?
"De los tres guardo recuerdos muy positivos, el lado negativo no me interesa. Overdrive fue mi primer grupo, una época muy divertida. Todos estábamos aprendiendo y fue muy excitante. En el disco he incluido una canción (la hasta ahora inédita Así es mejor) dedicada a ellos. Arma Joven fue la experiencia, tocar con gente de prestigio, aprendí mucho de ahí. Te puedo decir que hay algunas técnica, sobre todo de conducta, de comportamiento escénico, que aún mantengo hoy y que intento inculcar a los músicos de la banda. Lo mejor de Dementes, además de la importante amistad que cerré con Fiti Espejo (el batería que hoy le acompaña) lo más importante fue poder grabar en un estudio como Davout, en París. Siempre me ha interesado las técnicas de producción y aquello fue muy positivo. Musicalmente, es cierto que estaba tocando una música que no me gustaba pero ante todo soy músico".

Vayamos pues con Nikki Vudú, mas sin salir del estudio. Se le aprecia realmente satisfecho de un disco en el que prácticamente se ha ocupado de todo, desde la voz, la composición y los instrumentos -salvando alguna colaboración puntual- hasta los arreglos y la producción, realizada en PM Sound.
"Así es. Prácticamente el 100% de la responsabilidad lo tuve yo. Sabes bien que no suelo ser autocomplaciente, pero es que realmente estoy muy satisfecho de "Cien veces", hasta el punto de ser el primer disco que hago del que me siento plenamente orgulloso".

Tanto la producción como desde luego las canciones apuestan por un sonido asequible y a priori catalogable como claramente comercial. No creo que le moleste esta afirmación. "En absoluto, porque así es.No tengo prejuicios en este sentido. Opté por seguir un poco la línea de las producciones de Jeff Lynne. Pero no sólo a la hora de las baterías -con bombos y cajas secuenciados- , sino en la continuidad, en la ausencia de rupturas, en el sonido agradecido. El resto es analógico pero no por darle un sentido de autenticidad, nada de eso. He seguido esa línea de producción, también para que sea muy radiofónico: las voces arriba, las guitarras no muy fuertes... ¿Colchones de acústicas y teclados? También los hay, pero no están muy presentes. Me gusta el sentido de producción aparentemente sencilla, cosa que no es nada sencillo conseguir, ya lo sabes".

El álbum, que contiene canciones inicialmente concebidas para convertirse en hits como Las lágrimas de una mujer, Cien veces, A siete millas o la autobiográfica Cuando quiera oir... que se emparentan al sonido de grupos como Revólver o nuestros M Clan más acústicos ("cuando todo el mundo lo dice es que algo debe haber, pero desde luego no era ésa la idea, son grupos que no suelo escuchar") sorprende al llegar a su versión de Belfast. ¿Te gusta Boney M.?
"Me encantan los éxitos de Boney M., los escuchaba en casa cuando era pequeño. "Belfast" es una canción rock a la que dieron un tratamiento disco. Lo que hecho ha sido ponerla en su sitio".

Tan solo (el So lonely de The Police) es la otra menos interesante -en cuanto a resultado- versión del disco. Juguemos a periodistas, ¿cómo lo definirías, cómo te definirías?
"Soy como un drag-queen, en el sentido de llevar al extremo las emociones que quiero transmitir. No puedo encasillarme en una línea, como hacen Los Planetas u otros muchos grupos. ¿Cómo definirla? Es pop, es rock... Me gustaría, sería un honor, que la gente identifique esta música con algo cercano a lo que hacía el Brian Adams de Reckless a finales de los ochenta".

Se nos acaba el espacio pero no me gustaría obviar los textos de las canciones. Letras teñidas por un marcado componente religioso, místico... Aceptamos, supongo. "He crecido en una familia tremendamente religiosa, mi infancia estuvo influenciada siempre por la religión. Un día me planteé la posibilidad de que dios no existiese. Ahora soy ateo convencido. Y si existiera me parecería un dios tirano y muy cruel. Conozco bien la Biblia. La religión es la gran enemiga del hombre, anula su libertad".

También hablas de tarot, de ouijas... "Sí, pero desde la ironía. Eso directamente me parece una broma". Cien veces no lo es, antes bien hablamos de un trabajo que podría llevar a su autor, Nikki Vudú, a ese anhelado podio que hace tiempo mira desde boxes.

Discográfica: Planet Music .