El folklore imaginario [Crítica The Penguin Café]

Jam Albarracín | 24.07.2010 - 16:13 | Críticas

The Penguin Café en el Patio de Armas de Cartagena [Foto: Pablo Sánchez]Así etiquetó su creador Simon Jeffes la música de la Penguin Café: folklore imaginario. Trece años después de su fallecimiento, su hijo Arthur rescata ese folklore, que ni es tal ni deja de serlo, pero que a buen seguro parte de e incide en la imaginación. Música de timbre clásico y espíritu popular. Música afectuosa, cordial y no por ello menos culta. El Café del Pingüino sigue resultando un lugar acogedor, recomendable. Casi todos los lienzos que de sus paredes cuelgan son de vieja factura, pero siguen resultando igualmente idóneos para aderezar la caipirinha emocional.

El actual Penguin Café sigue manteniendo el aroma a libertad característico de la orquesta original, esa suave transgresión de las normas que parte del conocimiento. Una colección de timbres -pianos, guitarras, cuerdas, percusiones moderadas, flautas, ukelele, melódicas con vocoder-, entre los que brillan por su ausencia los metales, que siempre encuentra el equilibrio por más que parezca partir de un cierto caos. La idea primigenia era crear música por y para el placer, tampoco eso parece haber variado un ápice en el nuevo Penguin Café.

El concierto dio comienzo con la interpretación de la primera composición de Simon para la orquesta, 'Penguin Café single', una pieza publicada en 1975, y finalizó con el emocionado homenaje del hijo (Arthur) al padre (Simon), a solas con su piano en 'Salty bean fumble'. Entre ambas sonaron los que probablemente sean los dos títulos más conocidos del Café del Pingüino, la cimbreable 'Telephone and rubber band' y 'Perpetuum mobile', así como un gran número de piezas antiguas, la práctica totalidad, salvo alguna novedad como la bonita 'Pale beach', en su segunda interpretación en directo, según afirmó el propio Arthur Jeffes.

Penguin Café hoy es tan legítimo heredero de la Penguin Orquesta de ayer, que casi son la misma cosa. No hay variaciones significativas, ni en cuanto a repertorio, ni en cuanto a concepto, ni en cuanto al modo de afrontar la música. Ahí radica una de sus más marcadas señas de identidad: partir de un formato culto para ofrecer algo popular, al tiempo que alejado de toda evidencia. Así, 'Dirt' se maneja sobre esquemas de rock and roll, la estupenda 'In the back of a taxi' acaba levantándose la falda empapada de tequila y 'Horns of the bull' remite de modo nada obvio al folk europeo, más notoriamente celta en 'Fox'. Todo ello salteado de momentos de verdadera quietud y delicadeza, normalmente con el cello de Waterworth como protagonista: 'Oscar tango' y 'Finland', ésta con reminiscencias del minimalismo de Philip Glass.

Para Arthur este proyecto era un auténtico reto. Donó los beneficios del disco a una organización de lucha contra el cáncer juvenil y donó su entusiasmo y su esperanza a la música para estar a la altura de su padre. No intrepretó 'Simon's dream', pero el sueño se hizo sólida realidad. Prueba felizmente superada.


XVI LA MAR DE MÚSICAS
Concierto: The Penguin Café. Formación: Arthur Jeffes (piano), Becca Waterworth (violoncello), Darren Berry (violín), Vince Greene (viola) y cinco músicos más. Lugar: Patio de Armas de Cartagena, 22 de julio. Calificación: Notable.


Videoteca

VideotecaAquí podrás ver los diferentes videoclips que recibimos de los grupos de música de la Región de Murcia. No te lo pierdas.

Ir a Videoteca...

Fonoteca

FonotecaEscucha todas las canciones de los diferentes grupos murcianos que nos mandan a murciarock.com. Para todos los gustos. 

Ir a Fonoteca...