Najwa Nimri: "No trabajo para trascender, sería ridículo"

Jam Albarracín | 04.06.2011 - 05:00 | Entrevistas

Najwa NimriNajwa Nimri (Pamplona, 1972) es una persona bastante singular. Actriz y música de moderado éxito y currículo espectacular -ha trabajado con Médem, Amenábar, Bollaín o Ken Loach en cine y un disco como su debut de 1998 'No blood' sigue contando entre lo mejor de las últimas décadas-, sus veleidades artísticas, su espontaneidad a prueba de managers, su actitud un tanto desapegada del mundo cotidiano -en su último show en Murcia salió a escena en una especie de pijama zen-, nunca se sabe con certeza en que lado del score puntúan. Pero una cosa hay cierta: es especial.

Como el sábado actúa en Murcia, cierro una entrevista telefónica. Pero tres horas más tarde de la hora pactada, su móvil sigue apagado. Cuando por fin me llama, su disculpa suena tan franca y artísticamente convincente (“perdona, es que estaba en el estudio trabajando en una canción que está quedando tan chula que he perdido la noción del tiempo”) que decido no sacar el comodín del periodista malvado y me transformo en todo oídos. Suena tan sincera y entusiasmada -sin duda tiene un buen día- que casi me enternece su falta de profesionalidad bien entendida.

Najwa, no sé si es tu móvil o el fin del mundo, pero sólo escucho ladridos.

- Es que es la única zona que hay cobertura y estoy rodeada de perros enormes... ¡Que te calles ya, Mágica; largo, Gordi! Perdona...

Nada, nada. Entiendo que estás preparando nuevo disco, pues. ¿Como Najwa o como Najwa Jean?

- Sí, estoy preparando el nuevo disco rodeada de animales salvajes. Eh, pues aún no lo sé, pero estoy muy contenta. Llevamos sólo tres canciones y me está gustando mucho.

Precisamente hace más de un año del anterior, 'El último primate', con el que no llegué a verte en directo pero me pareció extraño, intenso. ¿También en directo?

- En directo es incluso más. Demasiado, diría. Porque grito, canto, es una especie de performance extraña. El disco lo hice después de pasar una situación complicada, tras una operación de garganta. Por lo menos no te parece como a la discográfica, que me dijo 'no vas a vender ni un disco' [ríe]. Ahora hemos retomado sólo dos personas [le acompaña Iván Valdés], es un concierto en el que acabo improvisando letras de lo que estoy componiendo ahora. Hemos variado intensidades, perdido dinámica de banda obviamente, pero estoy ganando en escudo y espada. Es una travesía necesaria.

Para llegar al siguiente y mejor puerto, intuyo.

- Para llegar al siguiente, que es con el que estoy ahora, que es libre pero hipnótico realmente, que es lo que pretendíamos. Un sitio donde puedo cantar cómodamente y todo va llevándote casi mántricamente. Lo estoy trabajando todo con Huma y está saliendo extrañamente un disco de baile.

Por lo que veo ya perdiste aquella aparentemente insalvable timidez escénica.

- Bueno, supongo, la venzo cada día que salgo. Durante bastantes años no fui capaz y tampoco me obligué a hacerlo. Era un trago que tenía que pasar y que no me veía en la obligación de hacer. Estaba haciendo películas que me gustaban y al mismo tiempo tiempo estuve grabando. Lo que me gustaba era componer y grabar y no veía la necesidad de sacarle partido a todas las facetas. Básicamente estaba encapsulada, porque tampoco hacía teatro, era cine y grabaciones de música, pero el contacto directo con el público no lo tenía ni sentía necesitarlo.

Hasta que llegó el momento. Cada cosa a su tiempo.

- Así es, hay un momento en tu carrera en que si no has vivido eso... En mi caso, si no lo hacía iba a dejar de crecer. Y resulta que empecé a probar y me empezó a apetecer. Y fue a raíz de dejar de hacer electrónica y empezar a conocer a músicos y empezar a girar con banda. A raíz de ahí también decidí cantar en castellano para aumentar la comunicación con el público al que me dirigía. Mientras estaba en la cápsula me daba igual el idioma, porque estaba sola.

¿Hay mucha diferencia entre interpretar canciones y escenas de películas?

- Bien, es que yo creo que uno se interpreta tanta veces al día... Cuando te dicen 'no cambies nunca', por favor, ¡cambia todo el rato, cambia 50 veces al día! No hablas igual con una persona de 30 años que con un señor de 90 que se está muriendo o con un niño o con un gatito, que te vuelves gilipollas de repente... Permanentemente estás cambiando: de tono, de timbre, de actitud. Manejamos parámetros equivocados, de autenticidad y así, y creo que todo es válido y todo forma parte del mismo círculo.

Pero algunas diferencias concretas habrá, que te me vas por las ramas, Najwa.

- [Se ríe]. Partiendo de la base de que cuando hago canciones me imagino el mundo donde me gustaría estar o el mundo en el que me encuentro, pero siempre tiene que ver como con una fábula, en donde yo me veo dentro contra viento y marea, o suavemente, o mirando a alguien con quien me gustaría estar... En cine interpretas un rol ya escrito.

Loach, Bollaín, Calparsoro, Amenábar... pero hay un filme, 'Los amantes del círculo polar' (Julio Médem), que ha pasado a formar parte de la memoria colectiva.

- Tienes razón, me he dado cuenta de que puedes ser una actriz muy conocida o puedes de repente haber hecho alguna película que quede en el imaginario de la gente. Y eso ocurrió con 'Los amantes' y no sólo en España. Han pasado muchos años, gente 15 años más joven que yo me habla de esa película con absoluta pasión, es algo que me sigue sorprendiendo muchísimo.

¿Hará Najwa alguna vez su 'círculo polar' musical?

- Quizá con 'No blood' ha habido algo de recordatorio permanente también, aunque a menor escala. Pero bueno, tampoco estoy intentando hacer cosas que dejen huella o que abran brecha. Eso son cosas que ocurren y que tienen que ver con que pasabas por ahí y estabas en el momento adecuado, ni siquiera tienen que ver con un mérito personal. No las puedes buscar, alguna vez coincidirá que el viento y las estrellas mi pillen en el sitio acertado, espero que sí, pero no lo sé [ríe]. No trabajo para eso, sería ridículo.

¿Cómo estás viviendo el movimiento DRY (15M), qué opinión te merece?

- Me parece lógico, algo natural, no me sorprendió lo más mínimo. Se veía venir, lo estábamos escuchando como un eco grotesco. Espero que las formas no se queden caducas y que nadie se agarre al [cambia el tono de voz] 'esto ya lo vivimos hace años y nunca ha cambiado nada, porque el mundo siempre tal...'. Pues bueno, gracias a que uno hizo eso hace mucho, los de ahora hacen no se qué, y pasito a pasito se va haciendo camino.

Eres una artista un tanto polémica. ¿Cómo lo llevas, te afecta?

- ¿Una persona polémica yo? [voz de sorpresa].

Pues sí, no pasas desapercibida. De hecho en twitter te han dado cera a cuenta de unos tweets un tanto, ehm, 'volados'.

- Lo de twitter, ya... Hombre, sí me afecta, cuando te insultan te jode y a veces te dan ganas de romperle la cabeza a alguien [ahora las carcajadas provocan acoples en mi sufrida grabadora]. Pero me gusta twitter, es la libertad total, mucho más instantáneo que facebook. Quizás a veces debiera ser más cauta, pero cuando no pretendes que te den un trato especial ni te diriges a la gente desde lo alto de la ventana... Pero todavía no estoy en esa franja en donde tienes que medir tanto las palabras. No soy Bisbal.

Se vuelve a disculpar amablemente por el retraso. Me dice que va a retomar la canción en ciernes, que me la pasará cuando la tenga maquetada. Mañana actúa en Murcia. Gordi ladra. El mundo continúa.


Quién: Najwa Nimri.
Cuándo: Sábado 4 de junio de 2011, a las 23 horas.
Dónde: Sala Stereo Murcia (Av, Miguel de Cervantes).
Cuánto: 12 / 15 euros.


Videoteca

VideotecaAquí podrás ver los diferentes videoclips que recibimos de los grupos de música de la Región de Murcia. No te lo pierdas.

Ir a Videoteca...

Fonoteca

FonotecaEscucha todas las canciones de los diferentes grupos murcianos que nos mandan a murciarock.com. Para todos los gustos. 

Ir a Fonoteca...