Elvis Perkins: «Siempre tengo la sensación de que soy nuevo en este planeta»

Después de todo lo que ha vivido, ¿qué significado tiene para usted la música?
- La música es como el agua. Está en todas partes. Puede ser una corriente en la superficie y, a su vez, un misterio subterráneo.
¿Intenta con su música, cargada de reminiscencias, revivir los aspectos positivos del siglo XX?
- No. Simplemente, intento hacer algo útil para los seres humanos y el planeta en su conjunto. No creo en siglos, al igual que pienso que nuestro sistema de cálculo y medición de lo que es el cielo está absolutamente obsoleto.
¿Qué piensa de que le comparen con artistas de la talla de Leonard Cohen o Bob Dylan?
- Estas personas, especialmente Leonard Cohen, vivieron una época dura en sus inicios de la misma forma que la viví yo cuando empecé a barajar la posibilidad de crear y cantar canciones. Ellos son grandes matemáticos de la música y sus ecuaciones forman parte de mi ADN musical como ningunas otras.
Su música está fuertemente influida por Simon & Garfunkel.
- La razón es que al escucharlos me recuerdo de niño, sentado en el asiento trasero de un coche, viajando por Europa. Yo tenía un vínculo muy especial entre la música y los sueños que desarrollaba en mi mente, cuando de repente escuché una de sus canciones por la radio. No recuerdo cuál era, quizá The Boxer o El cóndor pasa, y puede que también contribuya en algo la nostalgia, pero reconozco ese sonido como algo profundamente familiar y elemental para mí. En definitiva, algo sagrado e innegablemente 'bueno'. Bueno tanto por su calidad, como por su intención y energía. Simon, ya sea como miembro del grupo o en su carrera en solitario, fue otro cantautor cuya obra he escuchado con mucha atención e incluso he aprendido a tocar. Él significa mucho para mí. Yo ya no lo escucho a toneladas pero siempre recordaré su influencia en mis primeros días en esto de la música.
¿Qué podemos encontrar en su nuevo disco Elvis in Dearland?
- Diez canciones escritas por mí, arregladas con la colaboración de mi banda, Dearland, y producida por todos nosotros más Chris Shaw. Es un disco con muchos estilos y sonidos, y muchos personajes cantando desde un montón de rincones del tiempo y del espacio. En él hay algo de rock and roll, algo de folk, heavy metal, gospel, electrónica y algo de pop, entre otros estilos. Además, pudimos contar con mi amigo Becky Stark, de Lavender Diamond, que canta conmigo en un tema y con el legendario tuba Howard Johnson, que aporta su talento en algunos pasajes divertidos -y otros de miedo- de este nuevo álbum.
¿Con este disco supera de alguna forma el pasado?
- Creo que es un disco muy actual. Tendemos a quedar atrapados entre el pasado y el futuro y, en realidad, son muy raras las veces que estamos aquí y ahora. Algunas de las canciones abordan el pasado, pero aún así existe un movimiento que nos lleva hacia adelante. La canción I'll be arriving habla sobre la imposibilidad de decidir o llegar a una conclusión sobre algo que no conocemos particularmente. Personalmente, tengo la sensación de que siempre soy nuevo en este planeta, que cada día está lleno de oportunidades y que todo no para de cambiar.
¿Ha sido positivo para usted haberse llamado Elvis?
- Positivo y negativo, como todo. Ha sido duro pensar quién era yo cuando toda mi vida he tenido el nombre de un gigante. Puede ser a veces un poco confuso. Por otra parte, pienso que cuanto antes nos demos cuenta de que no somos nuestro nombre, nuestra edad, nuestra situación financiera, nuestro país o nuestra religión, más feliz y saludable será nuestra vida. Yo no soy «Elvis» y pensar así me ha ayudado a darme cuenta de todo esto.
Elvis Perkins actúa en el B-Side 2009, junto a Rinôçérôse, Cycle, Vetusta Morla, The Rakes y The Leadings. Sábado 12 de septiembre. Campo de fútbo, S´nachez Cánovas (Molina de Segura). A las 20.30 horas. Precio: 15 euros (ant), 20 euros (taq).

