Those: "La música es un salvavidas"
Son escasos, escurridizos y poseen el talento innato del elegido. Tipos que entienden la música de manera compleja, al modo de obras de arte y que se mueven entre esas difusas líneas que delimitan territorios a priori encontrados como el rock, la música contemporánea y el score cinematográfico orquestado. Me refiero a creadores como Jonny Greenwood (Radiohead), Daniel Johns (Silverchair), Enric Montefusco (Standstill) o el menos conocido, pero igualmente genial y además murciano de 29 años, Alberto Saorín.

Nada descubro al señalar que Pony Bravo es una de las mejores bandas del rock nacional independiente actual. Pocas veces mejor empleado el término: graban para su propio sello, El Rancho, y ya han colgado para descarga gratuita su recién estrenado tercer álbum, 'De palmas y cacería'. Si luego te gusta y todavía no estás en paro, te lo compras.
Abanderados de la generación de bandas de heavy rock hispano surgidas en los noventa, los riojanos Tierra Santa han cumplido ya dos décadas de existencia y de fidelidad a un estilo que pocos como ellos han sabido exportar a Sudamérica y resto de Europa. “Mi nombre será Leyenda” es su nuevo trabajo, en esa onda menos épica y más personal; menos metálica y más hard de sus últimas obras. Este viernes se presentan en Murcia.
Desde hace un par de años vienen funcionando activamente en Murcia una serie de asociaciones culturales que apuestan de manera firme por el arte en su vertiente más independiente y autogestionada. Una suerte de underground artístico, ajeno a la comodidad de las subvenciones públicas, en el que a menudo interactúan las diferentes disciplinas artísticas y en el que la música juega un rol importante.
Diecinueve, una de las mejores bandas surgidas en la Comunidad de Murcia en los últimos años, protagoniza la decimotercera entrega de 'Apoya tu escena', una colección sin parangón editorial en nuestro país ofrecida por
No seré yo quien escriba que el indie español es aburrido, aunque lo sea. Quiero decir, entre tanto grupo de folk neohippie óptimo para contentar nuestra conciencia consumista y tanta propuesta de desaliño-existencial-con-barba válida para lamerse las heridas, siempre quedará espacio para bandas amparadas por sus grandes canciones. Pull My Springs (PMS) es una de ellas.
¿Qué clase de incendio eres tú, que avanzas sin rumbo fijo? Tal que así, con un guiño a su disco previo, se abre '(La brisa leve) La luz distinta', el cuarto álbum de Fabián, cantautor pop leonés calificado por Juan Puchades (
Son tan buenos músicos que su principal problema son ellos mismos. Miguel Ríos, Fito y Fitipaldis, M Clan o Quique González reclaman continuamente sus servicios, por lo que cuesta que puedan girar como banda. Sus canciones son sabrosas píldoras de vitamina pop que aglutinan notables melodías y apreciables textos en los que las reflexiones se sazonan con ironía. Los valencianos Señor Mostaza tienen nuevo álbum, 'Delitos y faltas', y un hueco libre para presentarlo en Murcia. Procede exclamar: ¡Albricias!
El viejo tópico no por ellos menos frecuente: bandas que inician sus carreras rebosantes de una energía y creatividad que se va apagando hasta acabar cayendo en una inercia que desemboca en la falta de ideas. El caso de Niños Mutantes es radicalmente opuesto. Cada uno de los pasos que han dado en sus ya 16 años de trayectoria ha sido mejor que el anterior, de manera notoria en sus últimos trabajos y muy particular en su último disco, un 'Náufragos' que además les ha servido para lograr su mayor grado de repercusión.
A finales de 2012 por fin vio la luz 'Limelight', el deseado debut-álbum de Llum -en la imagen de Nadieshda-, enunciado del proyecto de Jesús Sáez, uno de esos músicos que, sin afán de protagonismo, ha sido protagonista de algunos de los mejores momentos del indie nacional. Excomponente de Polar, el murciano residente en Valencia ha ido mostrando desde hace unos años pequeñas pincelada de un proyecto que prometía y que finalmente incluso superó lo esperado.
Una guitarra eléctrica en la portada y unas botas de piel de serpiente en la contra: no cabe duda de que estamos ante una banda de rock'n'roll. Pero esa banda es nada menos que Fanáticos, una de las pocas a las que el calificativo de legendaria le encaja como un tapiz verde a una bola de billar. 'Malos hábitos', que así se llama el disco de 12 piezas, es el retorno discográfico de una banda que marcó camino a mediados de los ochenta en Murcia.
A Carlos Goñi se le podrá acusar de muchas cosas, pero desde luego nunca de no ser honesto y coherente con su propia música hasta el extremo. Después de un notable, aunque incomprendido, álbum como fue 'Argán', al propietario de Revólver le apeteció recuperar las canciones que un día escribiera para Comité Cisne (1985-1990), adaptarlas al formato de trío rock, y llevarlas a escena.
Llevaba haciendo travesuras artísticas casi desde niña, pero la de Alondra Bentley -en la imagen de Blanca Galindo- en 2009 fue una irrupción sonada en el ámbito de la música nacional. Seguramente aupada por el boom del folk-pop femenino (Russian Red, Anni B. Sweet, La Bien Querida), lo cierto es que su debut-álbum, 'Ashfield Avenue', y la desbordante sensibilidad de sus directos, convirtieron a la murciana nacida en Lancaster, Inglaterra -aunque hay quien sostiene que en realidad escapó de un cuento de Charles Dickens- en una de las más felices revelaciones del pop español de los últimos años.
Tras un primer álbum -posteriormente reeditado- que pasó completamente desapercibido, la España independiente pareció encontrar el maná cuando Nudozurdo publicó 'Sintética' (2008). Los elogios, merecidos aunque algo desmesurados, hacia su rock incómodo, su visceralidad, la ambientación opresiva de unas atmósferas óptimas para la voz de Leo Mateos, se mantuvieron si cabe incrementados cuando vio la luz 'Tara, motor, hembra'. ¿El mejor grupo del indierock nacional?
Formado en 1995 en Valencia, La Habitación Roja era uno de esos grupos que nacieron en pleno apogeo del noise pop, que fueron relevantes en la escena indie, que seguían escribiendo buenas canciones y publicando buenos discos pero que, por algún motivo, daba la sensación de que lo mejor que tenían que decir ya lo habían ofrecido. Hasta que a principios de 2012 vio la luz 'Fue eléctrico', su octavo álbum -además de otros tantos de pequeño formato-, y la veteranía se convirtió en grado también compositivo.
Desde mediados de los noventa, aunque en realidad desde antes con otros proyectos, Juan Antonio Ross -en la imagen, de Joaquín Zamora- ha ido modelando una carrera plagada de canciones modélicas y discos esquivos, con extensos espacios de silencio. En la última década ha trabajado como productor (Second, Octubre), formó parte del supergrupo powerpop Rumor, publicó un cuidado doble recopilatorio ('A collection for enemies and friends'), pero no ha sido hasta final de 2012 cuando ha visto la luz 'Durante el fin del mundo' su nuevo álbum de estudio, once años después.
